Para alcanzar tus objetivos laborales no te metas en la piel de un deportista si no quieres... pero sí en su cabeza

"Siempre digo lo mismo: si te pones a pensar en todo lo que te queda, acabarás desesperado. Prefiero ponerme pequeñas metas. Pensar sólo en los próximos 15 kilómetros y luego prestar atención a los 15 siguientes... Pequeñas victorias, pequeños logros, ir haciendo, llenando la moral de diminutos premios que con el tiempo construirán el triunfo final". Así es cómo funciona la mente de todo un referente en el mundo del deporte, y en concreto de la superación personal: el talentsolucionador Josef Ajram. Para muestra, el título de uno de sus libro: No sé dónde está el límite pero sí sé dónde no está (Alienta).



Me inspiro hoy para escribir este post en los deportistas, por esas causalidades (que no casualidades) de la vida que te llevan por derroteros insospechados, pero que siempre suman y enriquecen. Mañana participaré, gracias a una invitación de PONS Deporte, en la #ExperienceEndesa con motivo del Mundial Femenino de Baloncesto, para hablar sobre 2.0 y marca personal en el deporte. Reconozco, como les reconocí a ellos, que muy "puesta" no estoy en baloncesto, más allá de que sepa jugarlo porque de pequeña decidí colgar -para horror transitorio de mi madre en aquel momento y del bailaor Antonio Canales en una conversación que mantuvimos muchos años después- las zapatillas de ballet (y con ellas la rigidez del demi-pointe, demi-plié) y hacer de mis extraescolares una experiencia divertida jugando en equipo al baloncesto, aún a costa de tener que "sacrificar" mis sábados para intentar alcanzar algún puesto digno en la liga escolar. No recuerdo si lo logramos, pero desde luego yo nunca pasé de "base" y chupé mucho banquillo. :) Y hasta ahí puedo leer en lo práctico.

 

Sin embargo, me interesa y mucho apoyar el deporte femenino en cualquier de sus facetas (apunte cultureta made in wikipedia: el baloncesto femenino comenzó en 1892 en el Smith College, por Senda Berenson, una profesora de educación física que modificó las reglas de Naismith para adaptarlas a las necesidades de las mujeres), y me interesan los deportistas en sí mismos, por la capacidad increíble que tienen de superación, de lucha, de desprecio por el miedo y la incertidumbre. Y a los que sacan libros orientados al crecimiento personal y liderazgo, les leo.

Desde luego no para inspirarme en sus aventuras deportivas, ni pretender imitar -ni siquiera admirar, algunos me parecen que están chalados- sus conquistas a ocho miles, triatlones, maratones o Titan Deserts... Uf. Pero quienes escriben -ayudados o no por expertos o coaches- saben cómo transmitir esa pasión por uno mismo, y la seguridad de que todos somos capaces de alcanzar nuestras propias metas -además de todos esos valores que suelen ir asociados al deporte-. Son inspiradores natos. Y como el optimismo y el coaching está de moda (por suerte), hay donde elegir. No hace falta meterse en la piel de un deportista para aprender a alcanzar nuestros objetivos profesionales, basta con hacerlo en sus mentes.

 

Como explica el propio Ajram: "Vendemos un intangible ligado tanto al deporte como a la motivación personal, y quizá ahí radique el éxito de la propuesta. Tal vez ser tan positivo en tiempos tan negativos ha sido la clave del éxito".

 

En esta línea, recomendar algunos libros que pueden interesaros (además del ya mencionado de Josef). Y si conocéis otros, gracias por compartirlos:

1. #MÉTODOV: Gestiona la presión y alcanza tus objetivos, de Víctor Valdés (Alienta)

2. El efecto Simeone: la motivación como estrategia (Plataforma Actual)

        3. Dónde tus sueños te lleven, de Javier Irondo (Oniro)

        4. Liderazgo, empresa y deporte, de Juan Carlos Cubeiro y Leonor Gallardo (LID)

Hola de nuevo. Os dejo el vídeo con la tertulia durante el partido de la #SelFem de Baloncesto en la #ExperienceEndesa, y en breve la entrevista de Joana Bonet a Mónica Mesa y a mi sobre marca personal y deporte. ¡Abrazo!

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