El "extraño" caso del Steve Jobs español

Ayer conocí al que podría ser nuestro Steve Jobs patrio. A sus 19 años, con una mente privilegiada, ciertas reminiscencias freaks (tiernas, a lo Big Bang Theory), ideas avanzadas sobre programación y Big Data, Andrés Contreras (@Ancongui) nos dejó a todos los que asistimos a la III Maratón Social Business by Juan Merodio con la boca abierta. Me impresionó no sólo por su inteligencia práctica y visionaria, sino especialmente porque es un error del sistema. Una variable extraña e incómoda en el sistema educativo español. Tanto es así, que abandonó los estudios, por supuesto. Como Steve Jobs.



Mientras le escuchaba (podéis oir parte de la entrevista que le hace Juan Merodio en el video que cuelgo más abajo, cuya maratón por cierto estuvo genial; gracias Juan y Nuria por contar conmigo), no podía evitar pensar la pena que me daba todo ese talento desperdiciado por los colegios y universidades españolas. Qué mal montando tenemos aún este sistema educativo que obliga a personas con tanto potencial a irse si no quiere morir de aburrimiento en las aulas. Qué mal montando para los que no abandonan, pero salen con la mitad de sus capacidades mermadas, en el mejor de los casos. Cuántos jóvenes frustados, o aniquilados, o haciendo una FP (como quiera que se llame ahora). Y es que, como se comentó en la sala, a los alumnos se les capa su creatividad desde que empiezan en primaria, sino antes. Cómo es posible que, con la que está cayendo tecnológicamente hablando, y los avances increíbles que estamos experimentando, a los alumnos de este país se les enseñe como se me enseñó a mi, y antes que a mí a mis padres, y asi sucesivamente. No tiene lógica.

 

Se ha dicho tantas veces: ¿qué sentido tienen enseñar a los chavales cosas que pueden encontrar y por tanto aprender en Google? ¿Por qué insistir en memorizar, y no en comprender? ¿Cómo no se ven los beneficios de llevar a la práctica aquello que se cuenta, si el ser humano solo recuerda aquello que le impacta, y lo demás se va al depósito de la basura mental si jamás se utiliza? Enseñarles a estudiar, a aprender idiomas, matemáticas... está muy bien. Por supuesto. Pero sólo si se combina con el enseñarles a usar su creatividad, su capacidad de comunicación, a expresarse, de desarrollar el ingenio, de comprender, poder practicar... Que en vez de profesores de ordena y manda -quizá por eso detestamos de mayores a esos jefes que mantienen el mismo y obsoleto comportamiento- tuvieran mentores que ayudaran, guiaran, motivaran e impulsaran.


¿Quién de todo el entramado económico que hay detrás sale perjudicado, para que ningún dirigente se atreva a llevar a cabo una revolución educativa propia de este siglo XXI? ¿Porqué la mayoría de los docentes y directores de centros y colegios no se atreven a dar el paso? ¿Puede ser que no hayan pensado en esto? No lo creo. No puede ser. Son profesores, seres "pensantes". ¿Acaso los padres, que sí conviven en sus empresas y trabajos con toda esta evolución, no son concientes de que a sus hijos ya no se les puede enseñar igual que hace 30 años? ¿Qué haces si no tienes medios económicos para pagarte una escuela con pedagogía Waldorf (sin decir que sea ésta la mejor opción)? ¿Cómo es que aún la mayoría de los niños de este país no tienen ordenadores en sus aulas? ¿Porqué aprender a programar es una asignatura "extraescolar" y no de las "obligadas"?

 

Perdonad tanta pregunta, ojalá tuviera las respuestas para entender porqué no se evoluciona (para quienes la palabra revolución de repelús) en algo de lo que depende el futuro de un país, como es la educación. ¿Qué hacemos mal? ¿Qué hago mal?

 

Cierto es que ya emergen personas, asociaciones, empresas y personas que, siendo conscientes del desfase o brecha que hay entre los alumnos que salen de las Universidades y las necesidades de las empresas y del mercado actual,  ofrecen alternativas interesantes. Teamlabs me parece un buen ejemplo. El Observatorio de Innovación en el Empleo, un buen intento, en progreso aún.

 

Mucho mejor que yo lo cuentan los 704 talentsolucionadores y coproductores de la película "La educación prohibida", que podeís ver en este vídeo. Merece la pena escucharles aunque no tengáis hijos; es una pasada (por su derroche de sensatez).

 Da que pensar.


Por ahora , a disfrutar de la III Maratón Social Business, de sus grandes ponentes, y la ilusión por cambiar las cosas un poquito a mejor. ¡Buena semana!

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Comentarios: 3
  • #1

    Beatriz (domingo, 26 octubre 2014 22:07)

    Muchos padres nos damos cuenta. Muchos que no son padres también se dan cuenta....y a lo máximo que llegas es a darte de bruces con un sistema que apuesta por lo fácil (fácil para el
    profesor...) dictar apuntes y enterrar la creatividad de los niños en horas y horas de deberes. De vez en cuando aparece un maestro que se atreve a ser diferente...la diferencia en simplemente cómo los niños se refieren a él es abismal. Lo triste es que es la excepción.... A alguien el cambio parece darle mucho, mucho miedo...

  • #2

    Juan Travé (domingo, 26 octubre 2014 22:19)

    Raquel, gracias por compartir el vídeo. Muy interesante

  • #3

    Raquel Roca (domingo, 02 noviembre 2014 13:28)

    Hola Beatriz, hola Juan; gracias por vuestras palabras. El cambio está en manos de todos, aunque sea poniendo pequeñas semillas.

    Un abrazo!