¿Fumarías hierba para trabajar?

Que se abstengan de seguir leyendo quienes hayan contestado que si... :) Y quienes aún mantienen alguna idea romántica de la marihuana como posible catalizador de la creatividad. Hierba + trabajo = mente en blanco. Partiendo del supuesto de que a la mayoría de nosotros jamás se nos ocurriría fumarnos un canuto en la oficina, abordemos la pregunta desde la perspectiva que propone el talentsolucionador Peter Bregman en su libro " 18'. Encuente su foco, controle las distracciones y consiga hacer lo realmente importante" (Conecta).


by Robert Bejil


El engaño de hacer varias cosas a la vez

Bregman asegura, basándose en un estudio, "que una persona que se distrae al recibir una llamada o un correo sufre una caída de diez puntos en su coeficiente intelectual. ¿Qué consecuencias tiene esa caída? Lo mismo que pasar una noche en blanco, es decir, más del doble que el efecto de haber fumado marihuana". Bien, lo de recibir decenas de llamadas o mails sin parar mientras estamos haciendo otra cosa, creo que sí es una realidad con la que convivimos la mayoría. Sigamos. "Hacer varias cosas a la vez es una trampa; es un engaño, porque pensamos que hacemos más cosas de las que en realidad hacemos. Sin embargo, lo cierto es que nuestra productividad cae más de un 40% porque no hacemos -no podemos hacer- varias tareas a la vez, sino que nos limitamos a cambiar de tarea. Vamos rápidamente de una cosa a otra, y perdemos el tiempo".  Un planteamiento que incluye también a las mujeres, por muy multitask o rabo-de-lagartija que nos consideremos. Contrariamente a lo que creemos, aprender a hacer varias cosas a la vez no significa que mejoremos y consigámos hacerlas todas ellas bien, sino que peor se nos da aún.

 

Que levante la mano quien no haya atendido una llamada a la vez que tecleaba en el ordenador (enterándose de la conversación a la mitad... por no hablar de lo mal que sienta cuando percibes que te están haciendo eso a tí). Echar un simple vistazo al mail y los mensajes también te desconecta de los demás o de lo que sea que estabas haciendo (podéis volver a levantar la mano quienes chequeáis el correo casi de modo compulsivo, aún sabiendo que no hay nada urgente que chequear). Lo que este talentsolucionador quiere transmitirnos es que centrarse, y evitar cambiar de tareas, además de reducir los niveles de estrés, nos convierte en profesionales más centrados y productivos. Suena superlógico, pero es difícil no caer en la tentación de hacer varias cosas a la vez...

 

¿Cómo hacer para que no parezca que hemos estado fumando hierba en el trabajo?

Bregman propone lo siguiente:

1. La mejor forma de evitar interrupciones es evitándolas. Por ejemplo marcarse unas horas al día para ver el correo (mañana o tarde) y el resto de la jornada no abrirlo, no llevar el móvil a  una reunión, etc.

2. Aprovechar la falta de paciencia típica del ser humano a nuestro favor. Es decir, si el hecho de tener que ir a una reunión ya nos parece tedioso y decidimos llevarnos el móvil/tablet porque sabemos por adelantado que parte de esa reunión significará perder el tiempo, "y así lo aprovechamos en otra cosa"... Reduzcamos esa reunión a la mitad de tiempo. Que sea 100% eficaz. Hay que ponerse plazos límites. Según sus propias palabras: "curiosamente, concedernos menos tiempo nos tranquilizará y nos hará más productivos". Como un cierre diario  de un periódico, vaya.

3. Recordar que no somos perfectos. De vez en cuando podemos permitirnos hacer varias cosas a la vez.. cuando del todo nos resulte irresistible. En nuestra mano está escoger las ocasiones, y también probar a disfrutar de hacer una cosa a la vez, ¡bien hecha!

 

Me acordé de este capítulo del libro  "18' " cuando descubrí (gracias Marketing Directo) el video que cuelgo más abajo.

En él, la agencia creativa UNION hace una parodia sobre lo que significa vivir para trabajar y dedicar todo tu tiempo a la profesión (es realmente bueno). Cuando lo ví, pensé que además de la culpa que puedan tener algunas organizaciones por una mala praxis de cultura de empresa, favoreciendo el calentamiento de silla -o CGSE  (Calentamiento Global de Silla Español)- de la que os hablé en este otro post,  a menudo es uno el que se roba a sí mismo tiempo de productividad, pudiendo emplear esos minutos, horas o días robados en otras cosas importantes de la vida.

Y, a su vez... Podemos hacer sentir importante a aquella otra persona que tenemos enfrente o al otro lado del teléfono, prestándole toda nuestra atención. No sé, quiza sea tan solo una cuestión de buena educación y respeto.

 

¡Que tengáis una buena semana!

 

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