Con 40 años, a una persona le queda aún el 67 % de su vida laboral. ¿Y te parece viejo para contratarle?

Vayamos directos a la yugular; digo, a los datos: En las principales economías de todo el mundo la fuerza laboral se está reduciendo por el envejecimiento de la población. En toda Europa, la población en edad de trabajar se prevé que disminuya en un 10%, cerca de 50 millones de personas, para el año 2030. China, aunque será nueva superpotencia, tiene un desafío similar: su población en edad de trabajar alcanzó su punto máximo en 2010 y en 2050 más de un cuarto de su población tendrá más de 65 años. Es decir,  el mayor cupo de personas que estarán en activo serán de mediana edad o mayores, no jóvenes. 
Como explico en el libro Knowmads, en gran parte del mundo desarrollado y de los mercados emergentes en este mismo año, 2050, la proporción de la población mayor de 65 años superará la cuota de menos de 15 años de edad. Algo nunca antes visto en la historia de la humanidad.


La nueva demografía trae importantes cambios en el capital humano. Es una de las razones que está haciendo revisar sus programas y leyes sobre edad de jubilación y que asimismo está haciendo pensar cómo gestionar esto a muchas empresas.

 

✔ En 2050, la media de edad de los europeos será de 52 años frente a los 37 actuales.

✔ En  2050, una de cada tres personas del mundo desarrollado estará cobrando una pensión.

Huele a problemas...

 

¿De qué modo afectan estos cambios demográficos al ámbito profesional?

1. Al igual que nuestras vidas se alargan, nuestras carreras también se van a alargar en el tiempo: difícilmente nos jubilemos con 67 años.

2. Esto se traduce también en que una persona con 40/ 50 años... ¡está en su mejor momento laboral! En la mitad de su vida profesional.

3. ¿Aún piensas que cobrarás una pensión? Por si acaso, no contaría con ello, porque... ¿qué jóvenes nos las van a pagar?

4. Las empresas tendrán que aprender  a gestionar la diversidad generacional.

 

Los que vivimos en los llamados países desarrollados nos hacemos viejos. De dos maneras. Por un lado, la calidad de vida y avances en tecnología y medicina hace que estamos en los albores de la vida de 100 años; vamos a vivir –y si no nosotros, nuestros hijos, en concreto los nacidos alrededor de 2010– la tira de tiempo. Esta larga esperanza de vida trae consigo nuevas oportunidades pero, sobre todo, nuevos retos. Tocará cuestionarse aún más profundamente estos temas: la de la edad de jubilación, cómo facilitar el empleo a los mayores de 65 años… reflexionar acerca del aprovisionamiento de las pensiones… ¿Estamos preparados para trabajar hasta los 80 años? ¿Están nuestras empresas listas para tener octogenarios entre sus filas?

 

Pero cómo vamos a estar preparados... ¡si todavía creemos que una persona con 40 es vieja para ser contratada! (fija o por colaboración, da igual). No deja de asombrarme el brutal desconocimiento que aún hay en muchísimas empresas, en los departamentos de RRHH, sobre estas tendencias laborales que de manera tan directa afectan a los equipos de trabajo; a los empleados con los que se ha de contar. No podemos seguir pensando que alguien que supere la barrera de los 40 está obsoleto, porque estamos dejando arrinconado una cantidad de talento espectacular.

 


Veamos la Tabla de Schwartz:

Si tienes 30 años, tu porcentaje de años productivos pendiente es del 83%

Si tienes 40, el 67%

✔  Si tienes 50, el 50%...

Incluso en la edad de jubilación actual estándar, los 65, nos quedaría un 25% de edad laboral todavía por delante.

So what?

 

Por si alguien no me cree (y sé que alguno preferiría no saberlo) copio la tabla completa, extraída del maravilloso libro que de paso recomiendo, de Tom Butler-Bowdon: "Never too late to be great: the power of thinking long".

 

Miremos qué edad tenemos, y hagamos cálculos... Quizá sea buena idea, si aún no lo hemos conseguido, empezar a buscar aquello que realmente nos motive y deseemos hacer, para que esta noticia no nos desespere sino que la integremos como una realidad más. No es lo mismo tener por delante 67% de cosas geniales/agradables/satisfactorias/únicas/ponaquíloquequieras por hacer, que algo por lo que te duela levantarte los lunes en la mañana.


 

Es ya momento de que los reclutadores, contratadores, dejen de descartar en función de la edad. Es ya hora de que las personas que superan la "barrera" de los 40, dejen de descartarse a sí mismas y de ponerse excusas en función de su edad.

 

Porque alguien con esos años viene acompañado de una estupenda mochila de conocimientos, expertise, práctica... (ya sabemos el dicho del viejo y el diablo), si bien solo aporta valor diferencial y útil si es a su vez un profesional del s.XXI. Es decir, está digitalizado, actualizado, se preocupa por estar al día y no dejar nunca de aprender, mejorar y crecer.

 

"Jamás un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida y no hemos de buscar que lo que fue le impida ser lo que es o lo que será".
Miguel de Unamuno

 

Feliz futuro.

 

 

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Comentarios: 10
  • #1

    Gabriel Herrera (jueves, 14 abril 2016 18:47)

    Estimada señorita Roca.

    Pese a los datos, que datos son, no veo ningún atisbo aún de hacerlos frente.

    Tengo 52 años, pronto serán uno más, y después de ver los cálculos estimados de “vida laboral”, mucho pesar siento, siento de ver lo que me queda aún por delante. Porque llevar más de 3 años, sin empleo, QUEMA.

    Y eso tres últimos años los he invertido en estudio, y de ejercitar, para aprender lenguajes de programación, (después de ser despedido de una gran multinacional informática, dicho sea de paso), aún así veo que el futuro es muy incierto, muy volátil, no sé qué va a ser de mi, puesto que sobrevivo gracias a la cartilla de ahorro.

    No he dejado de intentarlo, de aprender, de seguir adelante, pero a veces me fallan las fuerzas, me duele seguir ninguneado.

    No están dando la cara, están dando la espalda.

    Eso creo yo.

    Saludos cordiales,

  • #2

    Raquel Roca (jueves, 14 abril 2016 21:01)

    Hola Gabriel, muchas gracias por leer el artículo y comentar. Aunque no puedo ofrecer recomendaciones personales, sí creo que eres reflejo de una cantidad relativamente grande de personas en situación similar. Llegados a este punto (preferiblemente antes) creo mejor no seguir "esperando" nada de los demás (empresas, estado...), y actuar. Todos debemos desarrollar -si no un emprendimiento- sí al menos una mente y actitud emprendedora. Que no falten las ideas, pues problemas que necesitan una solución, hay por todas partes. Usemos los canales de internet, trabajemos una buena Marca Personal Digital para ser nosotros mismos quienes construyamos nuestro futuro. Un saludo!

  • #3

    Daniel Riobóo (viernes, 15 abril 2016 10:01)

    Magnífico artículo Raquel, no puedo estar más de acuerdo. El problema es que la tendencia, al menos en España, es la contraria. A partir de los 35 la edad empieza a ser un problema para poder ser contratado. La experiencia, lejos de sumar resta y muchos empresarios prefieren contratar a jóvenes recién licenciados sin prácticamente experiencia que se conformarán con becas o salarios menores. Creo que, en este caso, al igual que se hace en EEUU o Inglaterra no incluyendo foto en los curriculum, reflejar la fecha de nacimiento supone en muchos casos una clara disminución de nuestras posibilidades de ser contratados. Yo acabo de cumplir 40 años y es realmente frustrante buscar algo más allá de colaboraciones o trabajos sin contrato.

  • #4

    Victor (viernes, 15 abril 2016 10:50)

    No me gusta la idea de trabajar hasta morir... es decir vivir para trabajar: eso es ser un esclavo.

  • #5

    Mauricio (lunes, 18 abril 2016 17:49)

    Soy un knowmads, gracias por permitir reconocerme.

  • #6

    Raquel Roca (lunes, 18 abril 2016 22:07)

    Víctor, tal y como yo lo entiendo, se es esclavo cuando uno trabaja en algo que ni le gusta, ni le motiva, ni remueve por dentro... Ya sea un día, una semana, un mes, o toda la vida. No es el tiempo lo que marca la esclavitud. Muchas gracias por leer y compartir tu opinión, un saludo

  • #7

    Raquel Roca (lunes, 18 abril 2016 22:08)

    Mauricio, gracias a ti por serlo.

  • #8

    Elizabeth (jueves, 21 abril 2016 23:12)

    Hola Raquel. Interesante el artículo. Tengo 49 años y vivo en una ciudad que valora lo joven y lo nuevo. Las páginas de personal pedido están llenas de edades limites (35 años) lo cual ya es una barrera. La experiencia adquirida con los años de práctica no siempre puede competir (salarialmente hablando) con un Master y el dueño de éste no tiene más experiencia que unos 5 años (encima acabas enseñandole muchas veces, el oficio). Si no tuviste la oportunidad de hacer uno, entonces, estas fuera de carrera. Al trabajo, que me gusta, no lo siento esclavizante, si al horario que me imponen. Estamos lejos de tener empresas que midan tu trabajo por los frutos que das no por las horas que estas en la oficina. Si en estos momentos me quedara sin empleo, dificilmente consiga uno, es "vieja y tiene mañas" dicen por acá. La experiencia? bien, gracias.
    Me encantó descubrir que me estadisticamente me quedan 30 años de productividad, hay mucho que aprender en ese tiempo, espero que el cuerpito me acompañe! Saludos!!

  • #9

    Mar (jueves, 19 mayo 2016 09:57)

    La culpa la tenemos los propios que estamos en Recursos Humanos, decidimos a quien contratar y a quien no, y tenemos que cambiar de mentalidad, afortunadamente lo hice y mi propósito fue contratar a quien era adecuado para el trabajo, tuviera la edad que tuviera y me han demostrado que ha valido la pena contratarles. Un saludo

  • #10

    Josep cardenal (domingo, 29 mayo 2016 10:04)

    El problema es que en España la creatividad se penaliza ya que despierta en muchos jefes y algunos compañeros emociones negativas. La industria Española necesita urgentemente lideres del siglo XXI y senior expert. Potenciar la creatividad y retener el talento en vez del presentismo. Ya es una cuestion de supervivencia. Y seguimos con la mentalidad de los años 70. Pero hay lugar para la esperanza porque cada vez mas y mas gente ve que necesitamos un cambio de paradigma.